Prevención e identificación del acoso sexual y acoso por razón de sexo

El acoso en el ámbito laboral es un fenómeno en el que puede verse involucrado cualquier trabajador o trabajadora de una empresa.  Para abordar este problema de manera efectiva, el Ministerio de Igualdad ha establecido un protocolo obligatorio para todas las empresas que no solo tiene como objetivo prevenir el acoso, sino también identificar las conductas que lo constituyen para proporcionar así un entorno de trabajo seguro

Este protocolo debe ser conocido y reconocido por todos los miembros y empleados de una empresa, pero es fundamental comprender previamente que el acoso se puede manifestar de diversas maneras: psicológica, sexual, discriminativa, de aislamiento… Y que según la Ley Orgánica 3/2007 y el Estatuto de los Trabajadores, en España cualquier conducta que pueda englobarse dentro del acoso está prohibida y sancionada.

Los objetivos del protocolo son:

  1. Prevenir el Acoso Sexual y por Razón de Sexo:

Es fundamental establecer medidas preventivas que fomenten relaciones laborales respetuosas e igualitarias. Esto se logra a través de la sensibilización, la formación y la promoción de una cultura organizacional que fomente los valores de la empresa sobre todos los integrantes de esta.

  1. Proteger a las Víctimas:

Garantizar la protección y el apoyo a las víctimas de acoso es otra prioridad del protocolo. Esto implica la implementación de medidas para asegurar que quienes denuncian no sufran represalias y que tengan acceso a recursos y apoyo adecuados.

  1. Sancionar Conductas Inapropiadas:

El protocolo busca establecer consecuencias claras y proporcionadas para quienes cometen un acoso sexual. Esto incluye acciones que van desde simples advertencias hasta medidas más severas, tanto dentro como fuera de la empresa, dependiendo de la gravedad de las conductas.

El protocolo también detalla algunas conductas para ayudar a identificar las acciones que constituyen el acoso sexual y por razón de sexo para ayudar a su identificación. Se pueden agrupar en 4 tipos:

Ataques con medidas organizativas

  • Juzgar el desempeño de la persona de manera ofensiva, ocultar sus esfuerzos y habilidades.
  • Cuestionar y desautorizar las decisiones de la persona.
  • No asignar tarea alguna, o asignar tareas sin sentido, degradantes o muy superiores a la cualificación poseída.
  • Negar u ocultar los medios para realizar el trabajo o facilitar datos erróneos.
  • Órdenes contradictorias o imposibles de cumplir.
  • Robo de pertenencias, documentos, herramientas de trabajo o manipulación de los mismos.
  • Amenazas o presiones a las personas que apoyan a la acosada.
  • Manipulación, ocultamiento, devolución de la correspondencia, las llamadas, los mensajes, etc., de la persona.
  • Negación o dificultades para el acceso a permisos, cursos, actividades, etc.

Actividades que afectan a la salud física o psíquica de la víctima

  • Amenazas y agresiones físicas.
  • Amenazas verbales o por escrito.
  • Gritos y/o insultos.
  • Llamadas telefónicas atemorizantes.
  • Provocar a la persona, obligándole a reaccionar emocionalmente.
  • Ocasionar intencionadamente gastos para perjudicar a la persona.
  • Ocasionar destrozos en el puesto de trabajo o en sus pertenencias.
  • Exigir a la persona realizar trabajos peligrosos o perjudiciales para su salud.

Actuaciones que pretenden aislar a su destinatario o destinataria

  • Cambiar la ubicación de la persona separándola de sus compañeros y compañeras (aislamiento).
  • Ignorar la presencia de la persona.
  • No dirigir la palabra a la persona.
  • Restringir a compañeras y compañeros la posibilidad de hablar con la persona.
  • No permitir que la persona se exprese.
  • Evitar todo contacto visual.
  • Eliminar o restringir los medios de comunicación disponibles para la persona (teléfono, correo electrónico, etc.).

Ataques a la vida privada y a la reputación personal o profesional

  • Manipular la reputación personal o profesional a través del rumor, la denigración y la ridiculización.
  • Dar a entender que la persona tiene problemas psicológicos, intentar que se someta a un examen o diagnóstico psiquiátrico.
  • Burlas de los gestos, la voz, la apariencia física, discapacidades, poner motes, etc.
  • Críticas a la nacionalidad, actitudes y creencias políticas o religiosas, vida privada, etc.

La identificación precisa de estas conductas inapropiadas es esencial para la eficacia del protocolo, ya que permite una respuesta rápida y adecuada ante posibles casos de acoso sexual o por razón de sexo.

En Prevenfor ayudamos a nuestros clientes a crear su protocolo, pero a continuación te dejamos una guía de actuación frente al acoso en la empresa: