Pues… depende.

Dependerá de varias variables o casos que nos podemos encontrar, tanto en el uso como en la compra de equipos de protección individual.

Primer caso: vida útil del fabricante

Del tiempo de vida útil que el fabricante de ese equipo haya especificado. Cada marca especifica la vida útil de cada producto.

Segundo caso: equipo adquirido nuevo

Si acabas de adquirir un equipo completamente nuevo al fabricante o a un distribuidor oficial del fabricante, existe un tiempo conocido como “tiempo de almacenamiento” que permite que los distribuidores de los EPIs los almacenen precintados sin estrenar, es decir, sin poner en uso.

 

Ejemplo marca Irudek: El manual de uso del EPI marca lo siguiente: “La vida útil estimada de los equipos textiles es de 12 años a partir de la fecha de fabricación (2 años de almacenamiento y 10 años de utilización).”

Segundo caso: equipo adquirido nuevo

  • Si la fecha de compra del equipo se encuentra dentro del periodo de almacenamiento concedido por el fabricante (en este caso: 2 años), la vida útil del equipo (en este caso: 10 años) comenzará a partir de la fecha de puesta en uso del EPI.

  • Si la fecha de compra del equipo es posterior al periodo de almacenamiento concedido por el fabricante (en este caso: 2 años) la vida útil del equipo (en este caso: 10 años), comenzará tras el fin del tiempo de almacenamiento, aunque el EPI no hubiera sido adquirido.

Tercer caso: si se ha revisado.

Depende de la revisión anual.

Si el equipo se ha puesto en uso hace un año o más, deberemos contar con un certificado de revisión del equipo, donde el fabricante o un centro competente admitan como “APTO” el uso en actividad laboral ese EPI. Ese certificado permite el uso del equipo (mientras se mantenga en las mismas condiciones en las que pasó la revisión) hasta la próxima inspección, con periodicidad anual, y mientras siga dentro del tiempo de vida útil de dicho EPI.

Pese a ser un tema al que las empresas y operarios se encuentran diariamente, puede ser un asunto pesado y farragoso a nivel burocrático; desde Prevenfor siempre recomendamos confiar el control de tus equipos de protección individual a una empresa profesional y con experiencia.